Jovenes y fiesta en Berlin

Ya fueron Londres y Barcelona. Desde hace algunos años Berlín se presentaba ante los jóvenes europeos como reclamo para la fiesta. Ahora llegan las quejas.

Una noticia en el periódico alemán Der Spiegel nos ha llamado la atención sobre un fenómeno nada nuevo para nosotros: Berlín se ha convertido en los últimos años en ciudad de moda para jóvenes europeos.

No es nada extaño salir por los barrios juveniles berlinenes y escuchar hablar italiano, español o griego. También para jóvenes del norte de Europa se ha convertido en referencia: ingleses, suecos o noruegos son fáciles de encontrar por las calles de la Berlín joven.

El barrio de referencia es Kreuzberg, por ser un mito en la cultura alternativa de Berlín, ya en décadas anteriores a la caída del muro fue centro de la misma en la zona al oeste del muro de Berlín.

El Kreuzberg de ayer y hoy:

Atraídos por los precios bajos de los alquileres de habitaciones y apartamentos, debido a la cercanía del siempre acechante muro de Berlín, el barrio de Kreuzberg se convirtió a partir de finales de los años 60 en lugar de referencia para la vida alternativa berlinesa.

En Kreuzberg se mezclaban inmigrantes turcos, que buscaban alquileres bajos, junto a hippies y jóvenes que en general que buscaban una forma de vida alternativa a la cultura portestante tradicional de sus familias.

Otros venían a Kreuzberg u otras áreas de Berlín simplemente escapando al servicio militar obligatorio de la República Federal Alemana. Debido a que Berlín era una ciudad sin actividades militares, a causa del acuerdo político de postguerra, muchos jóvenes se marchaban a Berlín desde diferentes puntos de Alemania con la finalidad de escapar a esa obligación.

Ahí se fue formando el mito de Kreuzberg, el que a día de hoy llega todavía vivo, a pesar de los muchos cambios operados en la realidad. A los viejos alemanes de ciudadades lejanas, el nombre de Kreuzberg les evoca el caos, suciedad, problemas sociales, violencia, jóvenes salvajes, etc…

Pero nada más lejos de la realidad actual. Igual que la capital alemana se cambia a sí misma desde la caída del muro de Berlín, Kreuzberg se ha ido consagrando como uno de los barrios de moda para los nuevos ricos y turistas.

Igualmente, las familias turcas actuales poco tienen que ver con esos inmigrantes turcos recién llegados de los años 60. La mayoría regentan negocios propios relacionados con hostelería y llevan una vida muy tranquila en la que llaman “la pequeña Estambul”.

De ahí que el Kreuzberg mítico de la vida alternativa de los años 70 y 80 poco tenga que ver con el actual. Eso sí, continúa siendo lugar de encuentro de jóvenes que buscan la fiesta nocturna.

Los hippies de Kreuzberg, ¡quién te ha visto y quién te ve!

Si bien Berlín fue lugar de referencia para jóvenes de vida alternativa, okupas y bohemios de todo pelaje, hoy es fácil contrastar ese paisaje con la realidad actual.

Muchos de los antiguos alternativos de esa época se reconviertieron en responsables adultos con negocios propios y lujosos pisos. Al mismo tiempo, Berlín se ha ido convirtiendo poco a poco en ciudad de referencia también para jóvenes del sur y oeste del Alemania, que viene a la ciudad en búsqueda de la cultura berlinesa y estudios precios menores que en sus regiones de origen.

Esa es una de las típicas quejas que podemos escuchar en Berlín de boca de los autóctonos, especialmente en el tema relacionado con el rápido aumento de los precios en para alquilar apartamentos durante la última década.

También ha cambiado mucho el panorama de la vida política alternativa de Berlín. Si Kreuzberg fue en su día uno de los centros europeos de referencia para las casas ocupadas, actualmente la inmensa mayoría han dasaparecido y, de las que quedan, la mayoría subsisten en forma de alquileres baratos subvencionados de acuerdo con el gobierno local de Berlín.

El proceso de gentrificación (encarecimiento de los alquileres por la presión demográfica y especuladora) es algo que ya ha convertido al juvenil barrio de Prenzlauer Berg en zona de los jóvenes nuevos ricos. Actualmente el proceso se desarrolla por los otros barrios jóvenes y alternativos de la ciudad: Kreuzberg, Friedrichshein y Neukolln.

Kreuzber y la fiesta nocturna:

Podemos decir sin miedo a equivocarnos, que lo más parecido al mito de Kreuzberg que sigue existiendo, es la fuerte actividad berlinesa noturna de bares y discotecas, aspecto éste en el que Kreuzberg es uno de los corazones indiscutibles del Berlín actual.

Relacionado con esto vienen los problemas de los que os hablábamos al principio, en relación con el breve reportaje de Der Spiegel.

Sus protagonistas: los vecinos del barrio de Kreuzberg, que se quejan de un área de Berlín convertida en reclamo para turistas y jóvenes que buscan fiesta sin pausa. El artículo de Der Spiegel se refiere a los típicos problemas de ruido y sucidad en las calles que producen el turismo masivo.

También destaca el proceso por el que numerosos apartamentos de alquiler han pasado a ser habilitados para albergar a turistas, en una muestra más del proceso de gentrificación berlinés.

Los antiguos hippies de Kreuzberg que conviertieron a este barrio juvenil berlinés en moda, se quejan ahora porque sus bebés no pueden dormir o porque las calles sobre las que dormían las borracheras cuando ellos eran jóvenes, ahora muestran suciedad y alboroto debido a los jóvenes y turistas que vienen a visitar el mito que ellos levantaron.

Pero las caras negativas de este proceso de gentrificación llegan mucho más lejos que estos “pequeños” problemas de convivencia. Muchos de los vecinos originales del barrio de Kreuzberg se ven expulsados a otras zonas de Berlín debido al alza general de los precios. Y no parece que el proceso vaya a relentizarse de momento.

¡Y es que Kreuzberg es un ejemplo muy interesantes de las muchas vueltas que puede dar la vida!

Larga vida a Kreuzberg, el SO36 de Berlín, en su nombre administrativo.

Revista Berlín

Leave a Reply